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miércoles, 18 de mayo de 2011

Lunita y pequitas (poema a dúo por Leo Mia y Jorge Franco)


Van por ahi
dos voces que se pierden en medio del anis
que se toman caliente
para perderse del fio
don niñitos
que parecen angelitos::::

lUNITA:

Como podríamos dejar que el sol se quede inerte
en nuestros caminos de soledad y sombra
como saciar el hambre que persigue
nuestra desesperada búsqueda de libertad
sin pausa


PEQUITAS:
mas si estas ahí querida niña, con tu trenza armada y tu rostro de juegos, toda la penumbra ,alumbra...para jugar en tus manos, como dos niños caminando, en medio de podredumbre. en medio de miradas ciegas...que no nos creen de este planeta...que solo nos tiran galletas...

LUNITA:

Galletas que recibo entre miserias, sonrisas tristes me llenan
aun así persisto a los caminos, que desconozco,
no es mi llanto el que figura, es el llanto de quien me mira

PEQUITAS:
Mientras nuestras mejillas andrajosas...ya no huelen a rosas...solo son musgo...en nuestras fosas en el plenilunio...donde nuestros zapatos con callos...piden comida para nuestros cordones...para alimentarnos de sabores...q nos hagan olvidar de los ardores del cemento congelado....

LUNITA:
Olvidar es lo que a veces imploro, cuando en las noches el único canto existente es el ruido de mi vientre vació, o la única luz es la que me deja la luna a través del techo que no cobija, aun así no lo reprocho, solo pido un aroma fresco a flores en lugar de olor a tristeza y miedo

PEQUITAS:
Y así la roña del silencio...q nos carcome en el precipicio...de un anden donde no exitismo...de un parterre donde si somos reyes...por que vos con tu muñeca de trapo...y yo con mi trompo sin cuerda...no somos sapos...somos dos sombras con huella...

LUNITA:
huellas que la vida ha dejado sin medida, huellas que el mismo dios plasma en nuestros corazones, compartiendo dones sin temores, dones de bondad a quien suplica, aun durmiendo en un frio suelo, respaldo al mendigo en el olvido

PEQUITAS:

Por que somos harapos de guarapo...
Somos los hijos de la lluvia...
Del pan y la carroña...
Con nuestros amigos los perros
Que sin pelo ni dueño
Nos acarician con su lengua
Nos cuidan de los proxenetas
Mientras respiramos las madrugadas de la ciudad
Mientras los morados nos dejan congelados.

LUNITA:
ahora comprendo mi querido amigo, tu niño yo niña, hijos de la luna y consuelo de la lluvia, esclavos de nuestros sueños, pero libres en la esperanza, somos compañeros del sol iluso, y amigos fieles del enamorado viento, ese será nuestro andar sin rumbo, será nuestro alimento el canto de las aves, y el cielo brindara siempre su cobijo, ya no tiemblo, ya no lloro, ya no pregunto por que nuestro andar incierto, yo no cuestiono los caminos con harapos viejos, ahora tu niño y yo niña, seremos reyes del universo entero.

PEQUITAS:

Y tu princesa de perlas morenas
Cantas con tus palmas
Alegrando el camino
Niña yo soy tu niño
Ambos somos el enero
Ambos nos llenamos de aire
Ambos nos abrazamos las cejas
Cuando nos colamos a la película de estreno
Burlando al guardia tuerto
Sonriendo te veo
Y siento que hambre ya no tengo
Por que tus brazos infantiles
Me abruman y refrescan
Caminando a tu lado viviré
Consiguiendo moneditas
Para comprarte pastelitos d arequipe
Y así verte sin hambre
Y así ser un buen niño hombre...


LUNITA: Leo Mya
PEQUITAS: JORGE fRANCO.

lunes, 9 de mayo de 2011

Caótico (poema)


Tonelada de caricias
fuga de dedos deslizados bajo la camisa
chatarra de flores
zumbando en la telaraña de los ojos
donde manjares cósmicos
intoxican la punta de la lengua
que se interna en las yardas
de los muslos rayados
por los labios mojados
por los dientes erectos
que recorren los metros de un centímetro
donde todo lo helado cae derretido
por la presión de las uñas
al descocer las pieles
al descomponer las sienes
mientras el sofá se hace licuadora
descuartizando el aire
con gemidos que hagan llover
una dulce costra de vainilla
de los pezones hechos melones
con los cítricos avatares
de las manzanillas hechas limones...

jueves, 14 de abril de 2011

Historieta


El vértigo de la tarde soleada
cae desparramada
por las dimensiones de los edificios
que reflejan los rayos ultravioletas
como precipicios de marionetas
haciendo pantomimas en un cielo de cartón
y todos se esconden del sol
con sus gafas obscuras
tapando sus pupilas
evitando que sean leídas
por los atavíos prejuicios
por vicios de crayolas
y la vendedora de agua tiene sed
por que no destapa una botella?
quizás y eso no la refresca
por eso busca sombra
para que las monedas en su chauchera
no se calienten
y le marquen las pieles
llenándola de esferas de cobre
mientras el niño vende semillas de roble
ofreciendo las a los que mal utilizan las servilletas de la cafeteria
nadie le compra
sera que nadie respira?
al otro lado de la calle
hay un par de jóvenes
un nieto y su abuelito
parecen salidos de una historieta
como van de buen mozos caminando
el uno con su bastón
el otro con su peinado de rockero
las mujeres no dejan de verlos
ellas van pensando
chicos así como no invitarlos a un paseo?
ellos paran un taxi
se pierden en el trafico
diagonal a ellos
va una pareja de chicas
mueven sus manos cocidas
saltando por las cosquillas que se hacen
y se abrazan
se acarician
se pierden los dedos de una
por debajo del botón del pantalón de la otra
el viejito que vende lotería
se las queda mirando
ellas solo van amándose
demostrándose cariño
se quedan sin labios
solo se ven dos cabezas que se mecen como balero
solo se ven sus espaldas erizadas
solo se ve su belleza sinónima
ambas hermosas
son como dos lunas etéreas
son como dos lagrimas del mismo lado
son como el final
de esta curiosa historieta...

miércoles, 13 de abril de 2011

La fiesta


Los rumores de la fiesta llegan al silencio del cuarto
los coros estridentes
hacen estremecer los afiches de the doors de la pared
es imposible leer
mucho menos escribir
es mejor salir
tratar de desperesarce los ojos
que mejor que una caminata al parque
solo
con unos cuantos pares de tabacos
y un buen saco para aclimatar el frió
es extraño ir siempre al mismo lugar
ver las mismas escenas
a esos perros longevos que aun ladran
a las gallinas en los techos
uno que otro octogenario sentado en su banquita
y a las vecinas olfateando con sus miradas
algún mal movimiento mio
para tener razón de chisme
a las palmeras del parque
produciendo una sombra artificial
a la cancha de fútbol
donde nadie juega
es extraño
verme ahí sentado
conversando conmigo mismo
tirándome al paredón
con el cinismo de mi silencio
eclipsado por los diminutos detalles
del mundo mínimo
de las hormigas
de los grillos
de las libélulas
que me hacen compañía
que despiertan los sentidos de mis dedos
estoy metido
sumergido en el inframundo
no hay reloj
no hay ruido
solo voces de colores
que me traen las imágenes de la noche
los gemidos de aquel lugar
donde el surrealismo de la ciudad
pasa desapercibido
por el sueño anónimo
del que en am escucha la lluvia
que lo moja ahí sentado
ahí dormido...

Espejo (poema)


Voy por el reflejo
que el espejo de tus carnes
fabrica con hebras de sombra
con aromas de noche
con canelas evaporadas
mientras el barullo acaba con las metáforas
que salen precipitadas por el pendulo de las nubes
y las hojas se entierran en el fango
ahogadas por el aguacero
sofocadas
con asma en sus fragmentos
producido por gotas embalsamadas
por un barniz de trovas
que soplan los secretos del rió
que se llevan a los amaneceres lechosos
dejando atrapada la luz
en los mármoles cuarteados
en aquellos rostros descuartizados
que se miran escandalizados
con sus gestos exagerados
por el piso del malecón
que mojado y cortado
trata de ser el resplandor de la madrugada...

jueves, 7 de abril de 2011

Maracuya


Se abre la llave fría
mientras el gua cae en cataratas divididas
por mis hombros echando vapor
y ni la piel seca se salva
de quedar sumergida en la lluvia de mi dolor
y en la música hay un saxofón
como susurra distorsión
como causa emoción
cierro los ojos
para verte e en la baldosa emparamada
y te busco en tus lagrimas azuladas
y te grito cientos de besos en las mejillas
y te canto al oído

observa lo que han dentro de mis ojos
si ves???
ahí estas tu
sonriendo acostada sobre mi torso...

solo sígueme
sigue mi palabra
sigue mis miradas
sigue mis caricias ausentes
sígueme por los senderos de mis limites
bébeme como un coctel de pesadillas
corta mis poros
con tus labios rosados
con las frambuesas en tu perfume
con el maracuyá de oro
que sale de tus ósculos
haciendo llorar mis músculos
por un delicioso sabor que los colapsa
contraídos en una ensoñación de hojas
donde besos con dedos
siempre hacen reír al que se baña contento
imaginando tu rostro de poesía
al cantar sentado en la tina...

El sótano


La luz roja del sótano
se pierde con los sonidos estridentes
del estrepitoso canto de las escaleras
podridas
vencidas por el bombardeo del comején
por la detonación de los ojos
al ver
al poder ver
si solo observar
puede escribir la mejor poesía que uno pudiera imaginar
mirando
la sabana que lleva puesta la piel
extinguiéndose en esos micro momentos de placer
algo etéreos
extremadamente eternos
por las piernas perdidas
en los brazos tallados
que las ponen a delirar
en un paredón de silencios
donde el alma estremecida
pide perdón por tanta ausencia
de temblores en decadencia
cuando el deseo
se destila en la escena
al ver a María
con su falda blanca en sus manos
y los destellos de sus pigmentos canelas
y su perfume de planicie
aguantando la respiración
para escuchar la música de su corazón
mientras el lobo en la obscuridad
camina en su espalda
desgarrando sus gritos
en sobredosis de saltos
en aquel licor que fluye exagerado
de sus labios agitados
pidiéndole que le diga en cada parpadeo
una sinfonía de noche
una luz que la arrope...